La Mujer Que Siempre Me Miraba en el Gimnasio
Había una mujer en el gimnasio que, estaba bastante convencida, no me soportaba. No tenía absolutamente ninguna prueba de ello. Ninguna. Nunca me había dicho nada malo. Nunca había puesto los ojos en blanco. Nunca había hecho nada remotamente desagradable. Pero cada vez que levantaba la vista, allí estaba. Mirando. No exactamente observándome fijamente. Simplemente… …